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Nuestros niños están en una sociedad dominada por los medios de comunicación .La televisión sobre todo es la especial protagonista para ellos. Muchos se pasan infinidad de horas frente a ella. Los padres deben tener la función de cuidar lo que ven sus hijos. Por ejemplo: un niño de tres años no puede ver una película de disparos y sangre. No es adecuado para su edad y no sabe diferenciar todavía la realidad de la ficción.
Está bien que vean los dibujos animados pero desde luego que en la actualidad pocos son educativos. La mayoría son de superhéroes o monstruos que se transforman y luchan. Sin embargo, Pocoyo o Caíllo sí que nos muestran una animación especial para niños con elementos de ficción pero también enseñanzas como que hay que compartir, no hay que enfadarse, llevado con los personajes animados: Pocoyo el niño, Ala el elefante, Pato el patito. Otros como los Gurmitti muestran personajes de guerra, lucha….que suele gustar mucho a los niños y piensan que esos poderes existen y ellos mismos los reflejan mediante el juego simbólico.


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Cuando yo era pequeña recuerdo que veía dibujos como Heidi, Marco, Pipilastrun y de acción, los Power Rangel o las tortugas ninja….pero en mi opinión eran dibujos con menos violencia que los de ahora.
Si llevamos todo esto al terreno de la publicidad, vemos como los niños están totalmente dominados por los anuncios de juguetes. Muchos juguetes son las réplicas de los dibujos animados que ven y los quieren pero, claro, piensan que esos juguetes van a ser igual que lo que hacen en las series que ven a diario.






Los niños son tan vulnerables y es tan fácil engañarlos que las cadenas publicitarias lo hacen a la perfección .De esta manera todos quieren los juguetes fantásticos que ven y los padres se gastan mucho dinero. Todo es una empresa porque lo que se pretende es que se vendan y gane dinero la empresa y el Estado.


El gran problema es que no sólo se anuncian juguetes sino también marcas de alimentación presentados por personajes animados .Estos alimentos no son nada bueno para la alimentación y perjudican la salud de los niños.



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Las consecuencias que pueden traer estos repertorios masivos de publicidad en los niños son varias porque todo el tiempo que le dedican a la tele no se lo dedican a hacer otras actividades, como: la lectura, el trabajo escolar, el juego, la interacción con la familia y el desarrollo social. Pueden empezar a sacar malas notas, hacer menos ejercicio, comer mal y tener tendencia al sobrepeso. He encontrado un ejemplo sobre un tipo de mala alimentación y la influencia del comercio en los niños:
En un estudio reciente, realizado a niños de 3 a 5 años de edad se les ofreció comida y bebida de McDonald´s en diferentes envolturas. Una de las envolturas era de esta cadena de comida rápida. La mayoría de los niños dijeron que les gustaba más la que venía en el empaque de McDonald´s, a pesar que se trataba de la misma comida en todos los empaques. La preferencia por la marca fue notoria en los niños expuestos más a la publicidad televisiva.
Es una situación bastante complicada porque la actualidad influye a que los niños tengan que ver la televisión y conocer todas las tecnologías, a la vez esto es necesario porque no se puede ocultar la realidad en la que viven.
Creo que debemos enseñar a los niños desde que tienen un añito a que vean cosas bonitas en la tele, animarlos y motivarlos para que escuchen los cuentos, ofrecerles actividades físicas para que conozcan lo que es hacer ejercicio y la gran ventaja que les proporciona .Desde la escuela y casa tenemos que mostrarles ejemplos con experiencias de la vida rutinaria para que vayan entendiendo lo que es lo real y lo que es la fantasía , no debemos dejarles ser presos de las fantasías de películas , series y publicidad porque estaremos fomentando niños con una personalidad dominada por los medios de comunicación.






Estas imágenes de juguetes tan bien diseñadas con efectos especiales para atraer a los niños son totalmente engañosas, pero creíbles para la visión infantil.